También hago música

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Danza macabra.

Eran las 4:05am cuando decidí salir del boliche, estaba cansado, con calor y sobrio. Una mala combinación que no me permitía disfrutar más del momento. Me fui caminando solo hasta la parada del colectivo, la calle estaba un tanto desierta, salvo por algún que otro auto que pasaba a gran velocidad manejados por adolescentes pasados, que volvían o quizás recién empezaban la noche.
  Metí mis manos en los bolsillos, tenía frío y estaba transpirado por la cantidad de gente que había estado rozándome durante 5 horas dentro del lugar.
 Caminaba con la mirada baja hasta que sentí unos golpes rápidos, un eco, como una mano golpeando una puerta de madera lentamente. Si fuese un dibujo animado, probablemente mis ojos hubieran saltado de sus cuencas al verla. Ella era, como explicarlo, era como una situación que había visto en cortos de cine europeo, esa es una buena manera de explicarlo. Pelo castaño por los hombros, vestido de jean y un saco negro. Su pelo caía con delicadeza y sus puntas frenaban bruscamente, probablemente debido a un maltrato capilar, su boca era pequeña, pero cerrada formaba casi un círculo como una moneda de un peso, tenía algo de los comic vintages en su cara que me dejo por un momento perdido.
  Ella giró su vista hacia mi, volvió la mirada adelante y comenzó a caminar. Lo mismo hice yo. Si todo salía bien nos dirigíamos a la misma parada, probablemente al mismo colectivo y todo termine en una amistosa charla.
Su cabeza giraba por momentos como si algo la acechara, por momentos apuraba el paso y parecía una graciosa figura ya que sus tacos la entorpecían, comenzó a caminar más rápido mirando por sus espaldas con más frecuencia, pero no me dirigía la mirada a mi, sino al vacío. Se pasó de mi parada, yo también. Quería saber que era lo que le pasaba, y si quizás la podía ayudar.
  Cada vez apuraba más el paso, se detenía en las esquinas, yo también, miraba asustada para todos lados, volvía a apurar el paso, yo también empecé a apurarme detrás de ella.
Miró hacia atrás, gritó asustada y echó a correr. Yo también eché a correr. ¿Qué la perseguía? mejor dicho, ¿Qué NOS perseguía? el miedo me invadió a mi también. Por intentar ayudar a una chica me puse en un problema a mi mismo. Empecé a correr atrás de ella, me sacaba casi 3 metros de distancia, pero no tardé en alcanzarla. Ambos mirábamos hacia atrás horrorizados, nuestro susto se producía en efecto cadena. Ella se asustaba, y yo lo sentía el doble.
 Corrí tanto que no sentía los pies, y mi respiración ardía, dobló en una esquina y se metió por un callejón oscuro, al seguirla lo último que escuché fue su grito de pánico apagándose como un walkman que se está quedando sin baterías.


La luz de la mañana empezaba a alumbrar las calles, y me encontré algo mojado por la maratón que había vivido, aunque más transpirado de lo común. Me quedé mudo al verla tirada en el piso, sobre un charco de sangre, y su cuello degollado.
Pero más sorprendido me encontré al ver que mi humedad se debía a toda la sangre que tenía sobre mí, al darme cuenta que todo este tiempo huía de mí.
Eran las 5:05am cuando decidí salir del callejón, estaba cansado, con calor y sobrio. Una mala combinación que no me permitía disfrutar más del momento, aunque no puedo negar que un poco disfruté al sentir su grito apagarse, al jugar a las corridas, al verla realizar esa danza macabra de frenar, espiarme y escapar.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Consejo navideño del día de Tito el gatito.


Tito el gatito dice:

-Armá el arbolito como el orto así te interrumpen a la mitad diciendo "-dejá, dejá, lo hago yo" y te salvás.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Sábanas sueltas.


Aquella noche fría de Agosto, Belén Segovia (o Belu, como le decían sus amigas y sus papás) se quedó a dormir en lo de su amiga Martina. Los padres de Belén eran amigos íntimos de los papás de su compañerita, por eso Viviana, la madre de Martina, no tuvo ningún problema con que Belén se quedara una semana en la casa.  —Gracias por dejar que se quede, no sabes lo mal que estuvo durmiendo estos días.Dijo Gabriela, mamá de Belén y amiga desde los 15 años de Viviana. Gabriela había estado durante toda la separación dolorosa de su amiga, desde los primeros golpes, las primeras denuncias, podría definirse que su amistad era un ida y vuelta de favores pero sin reproches.—Vos sabes que ella puede venir cuando quiera, pero, ¿no crees que es hora de llevarla a un especialista? las pesadillas son demasiado recurrentes en ella, quizás no es solo una mala semana, puede haber algo más. Dijo Viviana mientras prendía la hornalla para luego apoyar la pava de aluminio plateado, que tenía una abolladura producto de un golpe que había sido provocado al revoleársela a su ex marido en una de esas incontables peleas nocturnas.  Gabriela encendió un cigarrillo, con una mano lo sostenía y con la otra movía los dedos del índice al meñique nerviosamente sobre la mesa, ida y vuelta, como si al apoyar la yema en la misma, ésta le quemara y los tuviese que sacar rápido.  —Ayer fue el peor día, ¿sabes? tuve mucho miedo. La acosté con su pijama de barcos y la encontré en una esquina del cuarto diciendo "Me voy a morir, mamá, me voy a morir, mamá." Casi pensé en buscar ayuda y exorcizarla.— Dijo e hizo una mueca de sonrisa, que no expresaba humor alguno sino más bien cansancio.  La noche no tardó en llegar, Viviana despidió a su amiga con un "Todo va a estar bien." Gabriela dirigió un saludo a las dos chicas que jugaban concentradas con muñecas Barbie y Max Steels indistintivamente.  —No dudes en llamarme si algo vuelve a pasar, ella quiso venir acá porque acá dice sentirse segura. Pero yo no quiero que ella sea un peso para vos, si se llegara salir de control vos... Pero su amiga no la dejo terminar, le hizo un gesto de que se calle y de nuevo le repitió "Todo va a estar bien." Gabriela asintió con la cabeza y cruzó la calle para subirse al auto.   Eran las 3:11AM cuando Belén pudo sentir que una leve brisa le recorría la pierna, movió su pie derecho intentando acomodar las sábanas de tal manera que pudiese quedar tapada.  Mantenía cerrados los ojos, tenía tanto cansancio por haber jugado que no quería acomodar la cama con sus manos, además eso iba a provocar que se "despabilara" y no se podría dormir, siempre le pasaba. Estaba acostada en la parte de arriba de la cama marinera, le ganó la pulseada a Martina así que eso le correspondía, dormir en la cama más alta. Sintió que las sábanas se empezaban a caer, tenía los ojos cerrados y así los mantuvo, agarró la misma por un lado pero sentía que tiraban del otro. "No otra vez, por favor Dios, no otra vez" pensó para sus adentros mientras fingía estar dormida. La sábana cada vez caía con más fuerza de un lado, como si alguien estuviese tirándo  Apretó los ojos con fuerza, como cuando le daban alguna vacuna, contó hasta tres mentalmente y dio un violento tirón a la sábana para que se acomodara. ¡Zzzzzuuuck! la tela se deslizó haciéndo un ruido que a Belén le recordó a su madre caminando en pantuflas y arrastrándo los pies, cosa que le molestaba.  Una risa ahogada se escuchó, casi como tapándose la boca. Belén empezó a temblar, sabía que toda la pesadilla estaba por ocurrir nuevamente.  
De diario Clarín (29 Septiembre del 2014) "2 meses sin saber que pasó con Belén y Martina" Pág 25 
  
"... Viviana y Gabriela, madres de Martina y Belén respectivamente, relatan por 5ta vez consecutiva lo que ocurrió esa noche. Viviana sigue sosteniendo la idea de que un espectro o demonio arruinó a las menores, cuenta con angustia que la gente la acusa de ser la causante de que su hija y la amiga de su hija, hoy se encuentren en coma. Gabriela por su parte, defiende a su compañera. 
  
 Es uno de los primeros casos en Buenos Aires donde dos chicas pierden todo tipo de voluntad en su cuerpo de la noche a la mañana, sin antecedentes o problemas médicos, los especialistas siguen desconcertados, no hubo evolución alguna..." 
Se escuchó un gritó agudo, casi como si una mesa de fierro fuese arrastrada. Viviana entró a toda prisa al cuarto de su hija, lo que vió la dejó con los ojos desorbitados. En una esquina se encontraba Belén, en posición fetal, con la mirada fija en la puerta, su mandibula estaba torcida, casi quebrada, estaba a unos 5 centímetros de que sus dientes inferiores pudieran morder su oreja, su cara estaba completamente desfigurada. Solo repetía: "Me voy a morir, mamá, me voy a morir, mamá."— Un eco se escuchó, era su hija, repitiendo lo mismo, con las mismas facciones horribles y deformadas que Belén tristemente tenía. Sus lamentos se cruzaban y parecían un loop infernal "Me voy a morir, mamá, memorimamá voamorir voy amamá morme voyir, mamá."— Sus voces se pisaban, y no pararon de repetirlo.  Belén se vio sentada repitiendo esa frase, mientras se alejaba, se veía desde arriba como un extraño sueño en la que era la protagonista, pero no era ella.  Sabía que ellos se la llevaban para siempre. Gritaba con todas sus fuerzas "ESA NO SOY YO, AYUDA, POR FAVOR, ¡ESO NO SOY YO!" Pero ya era demasiado tarde, ella y Martina ya no eran dueñas de sus cuerpos, sus cuerpos ahora no tenían alma y solo eran unas muñecas de carne repitiendo una y otra vez lo mismo "Me voy a morir, mamá."

viernes, 18 de julio de 2014

Esmalte

Me encantan, te quedan hermosas. Quiero que me las hagas a mi también, pero con más flores.
Le dijo Miriana de 9 años a su mejor amiga Sol de 10 recién cumplidos hacía 3 semanas.
Miriana era una chica de pelo castaño oscuro, largo hasta mitad de la espalda, algo robusta y de mejillas generalmente coloradas.
Sol, su amiga desde jardín de infantes y ahora de la primaria, era una chica de pelo negro por los hombros, y contextura pequeña. Las amigas vivían a 7 cuadras de distancia, por lo que vivían casi juntas, sus madres bromeaban diciendo que eran como "uña y mugre", cosa que a Miriana no le gustaba, interpretaba que Sol era la uña y ella la mugre. Miriana era algo insegura de si misma y podríamos decir que envidiaba un poco a su amiga.
  Sol era más flaca, tenía las mejores Barbies, su mamá tenía un mejor trabajo que la suya, y las uñas... las uñas de Sol. 

Fue la primera del aula en tener los *Minions pintados, ¡y los hizo ella! siempre estaban prolijas, cortadas, con un brillo como si las lustraran. Miriana solía dibujar uñas y diseños que le gustaría llevar a cabo, pero claro sus uñas eran feas. Eran pequeñas y con la carne de su mano gorda cubríendo a los costados entorpeciendo todo intento de dibujo, nunca iba a poder hacer grandes cosas en ellas, pero Sol... ¡Que uñas que tenía Sol!

*Minions: Personajes amarillos de la película Despicable me (Mi villano favorito)
A menudo Miriana y su madre discutían porque ella hablaba mucho de su amiga, y como toda madre no quería que su hija se sintiese menos.
El Miércoles 2 de Julio, Sol se quedó a dormir en lo de Miriana, una noche de chicas llena de películas de comedia romántica, dibujitos y esmaltes para las uñas. 
Durante toda la noche que jugaron, Miriana solo miraba sus uñas, las uñas brillantes, con esos dibujos que tenían lineas que parecían tatuadas.
  Sol sostenía las Barbies con cuidado por miedo a que se le saltara un pedacito del dibujo y así arruinase tanto trabajo.
¡Ya sé! Hagamos como en la película que vimos recién. Propuso Miriana.
¿Qué cosa? me dormí en la mitad. Bromeó Sol.
Mirá, vos quedate sentada.

Miriana tomó unas sábanas y ató a su mejor amiga a la silla, hizo dos nudos y apretó con toda su fuerza, como si la ira acumulada o la envidia se escapasen en ese enriedo de sábanas y controlaran sus músculos ejerciendo presión. Su amiga se quejó "Más despacito che, que no soy de goma! bruta."
Miriana rió. Busco la caja de herramientas de su papá, sacó la cinta de papel, la cinta de embalar, y la cinta aisladora. Reforzó los nudos y le tapó la boca a su amiga con las 3 cintas, su amiga la miraba desconcertada. ¿Hasta que punto esto era un juego? los quejidos o quizás insultos de Sol ya se habían convertido en murmullos aplastados por 6 capas de distintos tipos de cinta.

Yo soy la policía, entro y te rescato. ¿Dale?

Sol, solo pudo levantar su pulgar en señal de que estaba de acuerdo. Cómo no estarlo si no podía negarse...
Cuando levanto su pulgar, Miriana pudo observar el búho dibujado en la uña del dedo pulgar de su amiga, la uña brillante y perfecta, ay las uñas de Sol...
Levantó la cabeza como pensando, se dirigía a la puerta para hacer su entrada de policía pero se volvió. Abrió nuevamente la caja de herramientas de su papá y sacó una de las tantas pinzas que tenía entre martillos, destornilladores y clavos sueltos que se traspasaron de una de las bolsas que había dentro.
  La cara de Sol cambió, ya estaba incómoda, con sueño, acalorada por estar enroscada entre sábanas y con poca respiración debido a tanta cinta en su rostro.
Eran las 5:00am y Miriana ya sabía que hacer, tomó un cuchillo con el que habían cortado la torta que su mamá había preparado, agarró la mano de su amiga y la apretó con fuerza. La pobre se intentaba resistir moviendo las manos de un lado al otro como podía, llorando, gritando con todas sus fuerzas mientras Miriana metía lentamente la punta del cuchillo entre la uña y la carne, haciendo palanca para despegar ese tan preciado y pequeño material que era una obra de arte. El ruido fue espantoso, como cuando se despega
 una curita después de haber estado dos días usándola y queda muy adherida, tanto que cuando uno la levanta deja hilos de pegamento, a eso le hizo acordar la uña despegándose de la carne y soltando sangre por los costados. 
Miriana se lamentó al ver que el dibujo tan lindo del búho se manchó un poco, pero no dio marcha atrás. Una vez levantada la uña, agarró la pinza de su padre, la pescó cuidadosamente y tiró con fuerza. No podía creerlo, tenía en sus manos una uña de Sol, algo manchada de sangre y con el dibujo un poco cortado debido a la fuerza de la pinza, pero una uña al fin.
  Su amiga no paraba de llorar y gritar, estaba roja y goteaba moco por su nariz. Era la primera vez que Miriana se sentía más linda que su amiga, y eso le gustó. Comenzó con los demás dedos, para cuando llegó al anular de la mano derecha, el piso estaba todo salpicado de sangre y su victima casi desmayada por tanto dolor y sufrimiento, solo pudo arrancarle 3 uñas pero ya estaba muy exhausta. La alarma de las 6:30am sonó, su madre trabajaba los Sábados en una casa de cotillón.
Miriana se lavó las manos y bajó las escaleras.
Loca! que haces despierta a esta hora? Preguntó su mamá.
Me despertó tu alarma má, estuve con Solchus toda la noche haciéndonos las uñas.Hoy cuando vuelva del trabajo, nosotras dos vamos a hacernos las uñas, y van a ser mucho más lindas que las de Sol. Mirá las que me hice ayer.
¡Me encantan mamá!
 y las uñas... las uñas de mamá. Estaban prolijas, cortadas, con un brillo como si las lustraran. Mis uñas no son como las de mamá, son pequeñas y mi mano gorda entorpece todo. Nunca voy a poder hacer cosas como las que hace mamá... ¡Que uñas que tiene mamá!

jueves, 22 de mayo de 2014

La curiosidad mató al gato

Por fin llegó el fin de semana largo, los papás de Martín se habían ido a San Luis a visitar a una de las tías por parte de su mamá que se casaba. Martín 16 años, hijo único, ya tenía planeado pasar esos 3 días a hamburguesas, Playstation y algún que otro amigo que lo viniera a visitar, ya que no podía dejar la casa sola por sus mascotas que eran cachorros y tampoco le interesaba demasiado salir a bailar.
Después de una media hora de asegurarse que sus papás no hubiesen vuelto por haberse olvidado algo, Martín puso música fuerte, se sacó las zapatillas, y usó 2 veces el mismo plato sin lavar.

A la noche tomó la notebook, por fin podría estar hasta cualquier hora navegando por internet sin que su mamá le reprochase algo. De página en página, de tutorial en tutorial, y algún que otro video subido de tono. Total todo era válido sin la presencia de sus papás.
 En un foro encontró un usuario que recomendaba una página de videos gore, uno de los primeros enlaces avisaba  "Chica de 17 años es violada, mejor no veas este video click aquí."

-Decía el link de la página, irónicamente titulada "www.noloveas.com" ya que su objetivo principal era que si mirases los videos.-

A Martín le llamó la atención lo descuidada que estaba la página, letras en Arial, fondo blanco y links en azul. Como si estuviese armada por un principiante, o como si la hubiese armado él mismo después de ver un tutorial de 15 minutos en Youtube.
Pensó un rato, ninguna página en su sano juicio mostraría una violación. Seguro es un chiste, y de no serlo él no está haciendo nada malo, la chica tiene 17 años, un año más que él. Entonces él no es ni pedófilo ni asesino, solo le intriga un video en una web.
  Martín se puso los auriculares y se aseguró de que todo este correcto por si algún sonido pudiese alarmar a los vecinos, y le dio click.
 Se abrió una pantalla en negro, mientras una barra que decía Loading iba aumentando su porcentaje. Martín miraba con desconfianza, tenía miedo que saliese una de esas caras con un grito de fondo que tantas otras veces lo hicieron caer en sustos seguido de burlas por parte de su familia, la imágen se puso oscura, la calidad era mala y se escuchaba un sonido ambiente.
-Quiero que sepas, que si le diste click a este video es porque queres ver sufrir a alguien. Dijo una voz masculina, pero no se distinguía quien era porque aún continuaba oscuro.
- Si te excita la idea de ver sufrimiento, quizás algún día puedas formar parte de este hermoso grupo. Adem..."Esto fue demasiado" se dijo a si mismo y cerró la tapa de su notebook provocando el apagado automático de la misma.
  A la mañana siguiente, como no había conseguido hablar todavía con sus papás por teléfono, decidió entrar a Facebook para dejarles un mensaje para que supiesen que él estaba bien, y que las perras habían comido.
Tenía un mensaje sin leer, "seguro son mis viejos" pensó para sus adentros.

-Noloveas.com 03:45

Hola! gracias por haber visitado noloveas.com. Te recordamos que subimos videos todos los días, el último fue "atrapados en el acto" podes verlo haciendo click aquí. Creemos que te puede interesar mucho! 
Saludos, Martín.

¿Cómo encontraron mi Facebook si no tuve que entrar con mi cuenta? se preguntó nervioso y con una sonrisa de no poder creerlo. Miró para la ventana de su cuarto, la luz del sol era plena no había porque asustarse si de día todo está bien. Le dio click al video.
La imágen se amplió, el video empezó:
   Una mano tapaba una cámara en movimiento que se tambaleaba, la persona que filmaba iba corriendo hacia algún lugar, se podía saber por su respiración agitada. La cámara finalmente se enfocó sobre la puerta de una casa, entró con la llave como si fuese su propia casa, pero guardo un calmo silencio que indicaba que su llegada no era esperada. Se acercó hasta la puerta de una de las habitaciones donde se podía oír a penas unos gemidos y un rechine de la cama. Una leve risa se escapo por parte de quien filmaba, como la de un niño antes de hacer una maldad.
Hizo un gesto de "Ok" a la cámara con su dedo pulgar y entró a la habitación abriendo la puerta de un golpe, sacó un cuchillo y empezó a apuñalar a un hombre robusto, de espalda peluda que estaba encima de una mujer pelirroja también algo ancha. La mujer gritaba de espanto, mientras intentaba quitarse de encima al hombre con quien tenía relaciones y al asesino.
   La cámara se movía con brusquedad pero continuó grabando, clavó su cuchillo en el cuello del hombre y trazó una línea vertical. El hombre gritaba de dolor e intentaba inutilmente estirar sus manos hacia atrás y poder detener el cuchillo que desgarraba su carne y debilitaba sus movimientos. La pobre mujer rogaba piedad, la cámara se le acercó, se situó en un plano donde solo se podía ver un poco el ojo y el rimél corrido. Se alejó un poco y le pateó la cara con fuerza, la mujer dio su cabeza contra la pared produciendo un golpe seco. hizo zoom a su nariz que brotaba sangre a borbotones, y dejó la cámara fija filmando la catarata de sangre.

-Felicidades Martín, este es tu video VIP por haberte registrado en nuestra página.
la imágen quedó en negro...

Martín dejó caer unas lágrimas, mientras intentaba gritar unas palabras que no lograron salir por el susto.
Se dio cuenta, efectivamente, que los del video eran sus papás.

-Ahora también vamos por vos. 
Dijo la voz antes de que el video terminase y volviera a ponerse el botón de replay.


martes, 6 de mayo de 2014

Knock Knock

La casa nueva de María de 9 años de edad, era todo lo que ella soñó. Era de 2 pisos como las casas de las Barbies que su papá le había regalado, tenía un patio para jugar, un árbol gigante al cual ya había estado mirando para trepar en cuanto sus papás no la viesen, y estaba a 4 cuadras de la plaza.
   La mudanza se hizo larga, pero María cargó con responsabilidad sus cajas hasta su -por el momento-cuarto blanco sin ningún tipo de posters, flores o dibujos de sus amigas, que quedaba subiendo las escaleras al lado del de sus papás.
Esa misma noche cayó rendida en la cama, no tuvo ni la idea de preguntar cuando tendrían internet o televisión por cable, estaba tan agotada que solo decidió acostarse por su cuenta, cosa rara ya que las energías de María superan la paciencia de sus padres en reiteradas ocasiones.
  Eran las 3:11am cuando un ruido la despertó, la luz de la luna entraba por su ventana (todavía sin acortinar) que se encontraba del lado derecho de la cama. La iluminación le transmitía un poco de tranquilidad, las paredes blancas no hacían más que reflejar más la luz y solo la esquina donde estaba el placard se veía con más oscuro que el resto, María volvió a cerrar los ojos, suspiró y aflojó su cuerpo como si estuviese tranquila sabiendo que la luna seguía en el cielo.
*KNOCK KNOCK!* se escuchó. Fueron unos golpes en seco en su ventana, como hechos a propósito, o si fueron unas ramas fueron muy precisas.
  María quedó helada, como ese miedo cuando gritan fuerte tu nombre, dirigió la mirada a su puerta, totalmente asustada, temía que si se diera vuelta hubiese una cara en la ventana como suele pasar en las películas de terror. Intentando sofocar el miedo fingía que dormía, quizás porque en su inocencia pensaba que aquel "asesino" o lo que su imaginación hubiese creado, desapareciera al ver que no la podía despertar.

*¡KNOCK... KNOCK............. KNOCK!* El ruido rebotó por la habitación provocando un eco, había alguien golpeando la ventana del 2do piso de la casa, y María entendió que ya no había imaginación que pudiese empeorar su realidad, fue así que tomó coraje, agarró despacio su frasada pero la apretó con fuerza, la sacudió con ira hacia atrás y salió corriendo hacia el cuarto de sus padres.
-PAPÁ, MAMÁAAAA gritaba aterrada entre llantos y gritos apagados del miedo. Abrió la puerta del cuarto de sus papás pero, no había nadie. Solo podía escuchar cada vez más fuerte ese golpe contra la ventana de su cuarto, estaba tan asustada que no sentía el cuerpo, sabía que caminaba pero no entendía como, ni hacia donde iba.

-María, María estoy acá! se escuchó una voz femenina algo temblorosa, María sabía que era su mamá.
-María vení pendeja de mierda, ayudame con esto!
María temblaba del miedo, le ardían los ojos por llorar tanto, la confusión, la angustia, la ira y la impotencia la tenían paralizada.
-MARÍA LA PUTA QUE TE PARIÓ VENÍ PARA ACÁ! exclamó con ira la madre, a lo que María entre gritos disfónicos y nudos en la garganta salió corriendo a su cuarto, entró y la duda pudo más. Miró por la ventana, sus pupilas se dilataron, dejó de llorar, su respiración se calmó pero no de tranquilidad, sino de desgaste, cansancio.
Su madre estaba sentada sobre una de las ramas del árbol que daba a la ventana del cuarto, con el pelo suelto, el labial corrido, tenía solo puesta una remera larga. La mamá de María hamacaba el cuerpo colgado del cuello, ya sin vida de su esposo, el padre de María, y en cada empujoncito los pies del padre pegaban contra la ventana de su hija.

-Vení María, hamaca un poquito vos también a papá.
 *KNOCK.... KNOCK.... KNOCK.... KNOCK*


lunes, 17 de marzo de 2014

Lo único que tenías que hacer, era ser sincera.

"Por supuesto que quiero ser feliz, no te olvides que alguna vez lo fui con vos" decían las últimas lineas de su carta, como intentando echarme la culpa y a la vez no. Siempre confundiéndome.
  ¿Qué te puedo decir que no sepas? ya intenté casi todo, lo único que no intenté fue dejar de intentar, y acá estoy, leyendo los mensajes que me escribiste cuando me querías tanto.
  Desterrado hoy de tus pensamientos, caminó por las calles desiertas de lo que quedó de mi corazón, ya no va a haber más abrazos de esos que me ayudaban a respirar mejor y en un suspiro se escapaban todos mis problemas e inquietudes, ni tus caricias que eran mimos al alma o tus besos que eran electricidad en mi estómago.

Te diría la frase cliché "no te olvides de mi" pero para hacerme esto, obviamente te olvidaste de varias cosas, mejor te voy a decir "olvidate que te amé"